
¿Desea diseñar telas o prendas con su propio diseño de plantilla y enlazarlo al configurador? Aquí descubrirá cómo lograr un resultado bonito de principio a fin: creativo, sencillo y duradero.
Elija un tejido de algodón liso y de trama fina o una mezcla con hasta un 20 % de fibra sintética. Evite telas muy estructuradas o recubiertas: los colores no se adhieren de forma uniforme y el motivo pierde definición.
Antes de empezar, lave el textil sin suavizante. Así elimina aprestos y residuos que podrían repeler la pintura. Deje secar la tela y plánchela bien: cualquier arruga se reflejará en el diseño.
Coloque cartón o una lámina protectora dentro de la prenda o debajo del tejido para evitar que la pintura traspase al reverso. Sitúe su plantilla personalizada en el lugar donde desea que aparezca el motivo.
Asegure la plantilla con spray adhesivo o cinta adecuada (por ejemplo, cinta de carrocero). Así todo permanece en su sitio durante el proceso. Alise nuevamente el tejido y presione bien los bordes de la plantilla.
Utilice una pintura textil opaca a base de agua (por ejemplo Marabu Textil Plus). Aplique la pintura dando pequeños toques con un pincel para plantillas, una esponja o un rodillo. Menos es más: descargue el exceso de pintura sobre papel antes de aplicarla para evitar que se cuele bajo los bordes. Para colores más intensos, aplique una segunda capa tras el secado.
Retire la plantilla con cuidado mientras la pintura aún esté ligeramente húmeda. Así conseguirá bordes especialmente definidos. Ahora toca tener paciencia: deje secar el motivo al menos 6 horas.
Una vez seco, fije la pintura con la plancha (3–5 minutos con un paño encima, temperatura algodón, sin vapor) o, para piezas más grandes, en el horno (8 minutos a 150° C). Después, el diseño resiste lavados de hasta 40° C.
Lave y planche el textil personalizado del revés y siga evitando el suavizante. Limpie las plantillas, pinceles y rodillos inmediatamente después de estampar, con agua tibia, para poder reutilizarlos.
Atrévase a experimentar: con colores, distintos tipos de pinceles o pequeños detalles. Así nacen las piezas más bonitas y personales.